15 de febrero de 2008

15 de Febrero: San Faustino, patrón de los solteros.

Maslow distingue cinco niveles de necesidades humanas y las ordena jerárquicamente, por orden de importancia o prioridad en la exigencia de su satisfacción.

El apetito sexual es una de las necesidades fisiológicas, el primer escalón. (Junto al hambre, la sed o el sueño)

Según esta teoría las necesidades fisiológicas son homoestáticas, es decir, el cuerpo humano realiza automáticamente esfuerzos por mantener una constante, un equilibrio. Su satisfacción es imprescindible para sobrevivir y, a menos que sean mínimamente satisfechas, el resto de motivos no se activan (Cuando son satisfechas surgen otras).

En ocasiones pueden ser demoradas (que no olvidadas) en beneficio de otras necesidades situadas en niveles más avanzados de la pirámide.


¿Es esto lo que nos ocurre cuando no practicamos sexo habitualmente? ¿Demoramos esta necesidad en beneficio de otras? Hace unos días escuchaba a una vieja amiga relatar sus comienzos junto a su actual pareja.


“… Estuvimos un tiempo como amigos, salíamos en el mismo grupo, hablábamos… y finalmente se decidió a declararse (que no a lanzarse). Entonces empezamos a conocernos…” ¿Es que no se conocían ya?


“… Dentro de 5 meses igual os cuento que me ha besado…” comentaba otra sobre el chico que le interesa. ¿5 meses? ¡Dile algo ya! (La paciencia no es lo mío)


¿No os parece que están demorando la necesidad real, el apetito sexual, en beneficio de otra necesidad? Una temporada vale pero ¡chicas! ¡No la demoréis de por vida!


La seguridad es el siguiente escalón. Es la protección física, estabilidad, ambiente, orden…

Junto al nivel anterior, estas necesidades constituyen el conjunto de las necesidades primarias o básicas.


Los tres niveles siguientes forman el conjunto de las necesidades secundarias porque, normalmente, no aparecen mientras las anteriores no se han visto satisfechas.


El deseo de amor, amistad y aceptación del grupo son las principales manifestaciones de la necesidad de pertenencia.

Se trata esta de una necesidad peligrosa que se debe procurar satisfacer (cada uno a su manera) pues, según los teóricos de la psicopatía, la frustración de estas necesidades es la razón determinante del desarrollo de numerosas situaciones de inadaptación y otras patologías.


Pero… ¡Si no tienes cubiertas las necesidades primarias no surgen las secundarias!

Tener una vivienda, tu piso, con su orden, con tus muebles, tu música… es una necesidad básica. ¡Eso va antes que buscar novio! Siendo realista, hoy en día es bastante difícil mantener una casa una persona sola, pero no es imposible. ¡Busca alternativas! (alquiler, compartir…)


Piensa en ti, en tus necesidades actuales, en tus deseos. Se egoísta si necesitas serlo.


Los tiempos han cambiado y las costumbres pero, una vez cubiertas las necesidades básicas no dejan de aparecer las secundarias, la pertenencia a un grupo. Ser SINGLE es una corriente alternativa.


Yo me considero una Single, pertenezco a un grupo. No es el más común pero es cada vez más numeroso. Y me gusta. (Aunque con el hombre adecuado no me importaría cambiar de grupo, no lo niego)

¿Y el sexo? Preguntarían mis amigas. ¡Yo me valgo sola! ¡Nadie me quiere tanto como yo ni sabe tan bien lo que me gusta! (De vez en cuando, claro, alguna canita al aire…)


La tendencia impar se ha implantado tanto en la sociedad que por fin San Faustino, patrón de los solteros, comienza a hacer sombra a San Valentín.


Desde Cama de Rosas queremos animarte a celebrar San Faustino con tanto entusiasmo como las enamoradas celebran San Valentín porque… ¿Qué es el amor sino una gran amistad con momentos eróticos? Y… ¿No eres, acaso, tu mejor amiga? Pues disfruta de ti, de tu soledad, de tu cuerpo.


Apúntate a uno de nuestros talleres para singles.